Atravesado por la flecha y Antoine de las tormentas, de Luis Durán

Leí estas dos obras -Atravesado por la flecha y Antoine de las tormentas- hace algún tiempo y realmente me impresionaron. Luis Durán tiene un estilo muy personal de contar historias; una manera sencilla pero que engancha casi a traición: es conmovedora, onírica, tierna... Y, sin embargo, no es enteramente amable ni creo que guste a todo el mundo pero a mí, estas dos historias, me llegaron. Como les hallé algunos puntos en común, me ha parecido adecuado dedicarles una misma entrada: 
Entre los temas comunes que tratan ambas obras están el del mundo de los sueños y el de los muertos, muy cercanos entre sí, y la especial relación que tienen los protagonistas con ambos mundos, sobre todo durante su infancia, a través de los cuentos infantiles. Una relación que parece perdida durante la vida adulta y que, de alguna manera, parece una de las causas de sus desgracias: en algún momento los abandonaron u olvidaron y sus vidas se convirtieron en un simple dejarse llevar. El mundo en el que viven los personajes es muchas veces cruel; en cambio, el mundo de los sueños es algo añorado, el calor de la infancia. En relación con ello, está el tema del destino y el del tiempo limitado que tenemos para vivir nuestras vidas y cómo, la mayoría de las veces, este tiempo se pierde de manera absurda. La muerte, de alguna manera, es una forma de volver a encontrar un mundo perdido. Eso sí, si en Atravesado por la flecha se transmite un sentimiento de esperanza (Bernard toma la decisión de vivir por su cuenta la poca vida que le queda y otros le siguen con la misma intención y buena voluntad) en Antoine de las tormentas prevalece más el sentimiento de destino fatal que persigue al protagonista sin que éste pueda hacer nada. 

Atravesado por la flecha es una historia más corta pero también me dio la sensación de ser más redonda y más amable. La situación de Bernard, a pesar de ser más desesperada, lo convierte en alguien sin nada que perder y que, por tanto, consigue ganar algo antes del final. Es precisamente esto lo que hace de él un peligro para quienes le persiguen. Antoine de las tormentas, en cambio, es como una trampa que se va cerrando en torno al protagonista sin que este se dé cuenta de tal manera que, al final, se cierra de forma brusca, incluso para los lectores, con un "se acabó nuestro tiempo" que corta la historia de manera definitiva. A lo largo de la trama principal se van intercalando los pequeños cuentos que Irene, la madre de Antoine, le contaba de niño, como si nos fueran preparando para algo, un algo que no consigue llegar. Eso sí, las historias son una maravilla. ;)

No voy a contar detalles; al menos esta vez, no. Me conformo con despertar algo de interés y que los lea quien quiera. Realmente me atrajeron los temas que trata y la forma en que lo hace. ;)

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