Doneval / Favila

Hace algunas semanas me encontré con esta entrada en La Frikoteca que me hizo recordar cierta obra poco conocida, pero a la que tengo un especial cariño por ser la primera que me acercó a la fantasía heroica: Doneval, de Graham Dunstan Martin. En realidad, esta novela es la primera de una duología que quedó completa con Favila -nombre de la protagonista femenina- del mismo autor. Las dos formaban parte de la Colección Austral Juvenil, que se podía conseguir en los kioskos hará algo más de veinte años y de la que formaban parte también obras tan conocidas en su día como El misterio de la isla de Tökland, de Joan Manuel Gisbert.

Estas novelas juveniles fueron especiales por varios motivos; aparte de ser mi primera aproximación a la fantasía como género, hay que destacar también la forma en que están narradas las aventuras y la manera en que trata algunos temas que no se ven con mucha frecuencia en la literatura dirigida a estas edades. Porque Doneval no es sólo la típica novela de fantasía con héroe adolescente -Evan- que salva un reino -o dos- y con algún guiño a la obra de Tolkien -Falsardo tiene bastante de Saruman-, es también una historia en la que los magos discuten con él algunos aspectos de la magia que resultan ser de lo más interesantes ya que, en ella, el fondo es mucho más importante que las formas y la luz y la oscuridad -o las dudas y las sombras- van siempre unidas y no es buena idea querer separarlas.
Porque la oscuridad son dudas, incertidumbres. Si destierras la duda, si crees que estás en lo cierto todas las veces y no corres riesgo de equivocarte, fíjate el mal que podrías hacer.
Estas explicaciones darán más juego en la novela Favila, que tiene algunas partes muy curiosas como son las historias de el topo, de Itanéquina -el mundo que habitan todos aquellos que murieron antes de tiempo-, o las historias de Doble / Evan y Estrella / Favila (Inciso: Estrella es la princesa de Ruino y Doble es en realidad Malvenido, hijo de Malfacer, Señor de Espiajes; ambos tienen en común que son en cierto sentido los dobles de los protagonistas, así como Ruino y Oscuria forman en realidad un solo reino y algún caso más de doble identidad. Con estas novelas comenzó también mi fascinación por las historias que tratan el tema de los dobles o doppelgängers, no es la primera vez que sale este tema en el blog y quizás no sea la última). En fin, no sigo por ahí porque tampoco quiero destripar la historia, con despertar cierto interés es suficiente. ;)

No quiero acabar esta entrada sin antes mencionar algunos detalles de la edición en español: por un lado hay que agradecer la traducción de María Luisa Balseiro, llama mucho la atención el cuidado de la misma en general y la traducción de los nombres de personajes y lugares en particular, es algo que muchas veces no se hace y me da la sensación que muy pocas se hace bien; por otro, son de agradecer también las ilustraciones de Juan Carlos Eguillor, algunas de la cuales se pueden ver aquí y que tienen un estilo muy personal. ;) El trabajo de ambos es fundamental en la imagen que nos hemos creado de este mundo todos los que hemos leído la historia. La mala noticia es que las dos obras están descatalogadas, y es una verdadera lástima. Estas obras de fantasía, como algunas ya clásicas, tendrían que estar siempre a disposición de todos. Sirva este blog para aportar mi pequeño granito de arena en la tarea de que no caiga en el olvido. ;)

7 comentarios:

  1. Me has tocado la fibra sensible con tu post, y eso que lo he encontrado buscando en Google. A mí me regalaron Doneval de pequeñito, cuando aún no me había picado el gusano de la fantasía y en un principio aparté el libro y no lo quise leer. Cuando lo hice, me quedé completamente fascinado de una obra que he leído durante años (la última vez, este fin de semana) tanto en español como en su versión original.
    A destacar la fantástica traducción de nombres y lugares (Ewan/Eva, Catchfire/Favila, Feyland/Ruino, Kendark/Oscuria, Hoodwill/Falsardo, Caperstaff/Brincante...) de María Luisa Balseiro y las maravillosas ilustraciones de Juan Carlos Eguillor que complementan y magnifican la imaginación del lector. Una lástima que el original no esté traducido.
    Por último decirte que Graham Dunstan Martin es una buena referencia como autor de mitología que roce lo celta y un escritor de profunda filosofía y sentido de vivir, aunque creo que ya falleció.
    Una última cosa: ando buscando como loco una copia de Favila de Austral en ferias del libro y tiendas de segunda mano, salvo que donde vivo Internet es prácticamente la única ventana al mundo. Si supieras donde conseguir una copia, te lo agradecería mucho.

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    1. Según la Wikipedia:

      https://es.wikipedia.org/wiki/Graham_Dunstan_Martin

      No ha muerto (que estaba de parranda), pero con 84 años que tiene ahora el pobre estará un poco arrugado. Aunque ya sabéis que no todo el mundo envejece igual.

      Yo soy otro al que Doneval le marcó la infancia, mi hermano me dio dos libros a elegir cuando tenía yo 5 años y yo cogí este, me enteré de casi todo (y era fascinante) pero tuve que releerlo más adelante.

      También me leí ya casi con 30 tacos "Living on Purpose" de Graham, interesante reflexión sobre las religiones, Dios y el más allá.

      Es un autor de notable alto y que transmite muy bien sus ideas, quizá por la buena organización que tiene.

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    2. Bienvenido Panzer Kanone,

      La verdad es que es una lástima que no sea un autor más conocido por estos lares. Los únicos que lo recordamos somos los niños que tuvimos la gran suerte de leer su duología de fantasía hace casi 30 años. Todavía espero que algún día la reediten (y, de paso, que puedan llegar a dar a conocer más obras del autor). Soñar es gratis.

      Saludos.

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  2. pues yo me compré el original en inglés y menudo chasco me llevé porque no tenía ni una ilustración...
    porque el mío lo presté por ahí y no me lo devolvieron jamás.

    mira que coincidencia que lo hayamos buscado el mismo día...

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  3. Bienvenidos al blog, Angel y Neith.

    Gracias por los detalles de la obra de Graham Dunstan Martin, Angel, por desgracia hasta ahora no he leído nada más de él pero creo que eso va a haber que solucionarlo pronto. ;)

    La verdad es que toda la Colección Austral Juvenil estaba cuidada al detalle, era una maravilla :). El problema es ese: todos andamos como locos buscando tal o cual tomo. Por internet, yo aconsejo comenzar la búsqueda a partir de las siguientes direcciones:

    todocoleccion

    IberLibro

    uniliber

    He estado mirando y alguna cosa sale, probad y mucha suerte. Contad cómo os va. ;)

    Saludos.

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  4. Dos libros maravillosos e inolvidables. Qué de recuerdos me han venido de golpe a la cabeza al leerte! Algo tendrán estas dos novelas, cuando a tantos de nuestra generación ha marcado. Realmente son buena literatura, llena de guiños a la cultura celta, hondas reflexiones, ricas metáforas. Aparte, como bien mencionas, la cuidada traducción y las ilustraciones de Juan Carlos Eguillor, que a mí personalmente, me influyeron mucho en mi estilo.

    Por cierto, también yo perdí mi ejemplar, hace unos 10 años (los libros, que no se deben prestar). Afortunadamente, volví a encontrarlo en una feria del libro antiguo, con la consiguiente alegría por mi parte.

    Saludos.

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    1. Bienvenida P. :)

      Me alegro de que recuperaras tu ejemplar y de que esta entrada haya servido para traerte de nuevo buenos recuerdos.

      Tienes razón, son buena literatura. Demasiado a menudo nos vemos decepcionados cuando volvemos a ver algo que fue importante para nosotros durante la infancia. No es el caso de estos libros: aguantan como jabatos el paso de los años, tanto el de ellos como el de sus lectores. Será que van camino de convertirse en clásicos.

      A mí también me marcaron las ilustraciones de Juan Carlos Eguillor, tenía un estilo que alimentaba todavía más la imaginación. En el caso de Doneval y de Favila además, encuentro que supo aprovechar muy bien la fantasía para añadirle un toque extra de misterio.

      Saludos.

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