
El Corsario Negro era en realidad un noble italiano, Emilio di Roccanera, señor de Valpenta y de Ventimiglia, que había llegado a América junto a dos de sus hermanos, a los que se conocería como el Corsario Verde y el Corsario Rojo, para vengar la muerte del hermano mayor, caído en Flandes por la traición de un duque flamenco llamado Wan Guld. El villano de la novela era ahora gobernador de Maracaibo y había conseguido capturar y ejecutar ya a los dos hermanos menores cuando comienza la historia...Vamos, toda un clásico de aventuras de capa y espada que, si se leyó a la edad adecuada, es difícil de olvidar: los duelos, los abordajes, las tormentas, las expediciones a través de la selva (las explicaciones históricas y científicas que paran de golpe la acción son marca de la casa) y Carmaux y Wan Stiller, una pareja de secundarios de lujo. También me quedo con los detalles que se van descubriendo con los años: que Emilio di Roccanera es el alter ego de Emilio Salgari, que pudo ser marino y no fue, y que incluso Honorata de Wan Guld es una especie de homenaje a un antiguo amor...