Tal día como hoy...

Hoy es viernes, 26 de noviembre de 2010. Pronto comenzará el fin de semana, un fin de semana de tantos. ¿Qué puede hacer de hoy un día especial? Pues, aparte de ser eso, viernes, consultando las efemérides me he encontrado con toda una serie de datos curiosos que quizás haga que os parezca un poco más especial, mágico, único. ¿Quién sabe? Quizás esta misma sensación sea la chispa necesaria que provoque, a su vez, toda una serie de sucesos únicos y mágicos, dignos de ser recordados en el futuro. ;) Empecemos:

Novio a la vista (1954)

España, 1954.
Dirección: Luis García Berlanga.
Producción: Cifesa.
Productor: Benito Perojo.
Argumento: comedia original de Edgar Neville.
Guion: Edgar Neville, Juan Antonio Bardem, José Luis Colina, Luis G. Berlanga.
Música: Juan Quintero.
Fotografía: Cecilio Paniagua, Sebastián Perera, Miguel Mila, en B/N.
Decorados: Sigfredo Burman.
Montaje: Pepita Orduña.
Duración: 82 minutos.

Nuevo Sunshine Award con Bonus Track

Paco Lozano, desde su blog Mirando al infinito, hace llegar un nuevo Sunshine Award a Bajo un Sol errante, ocasión que aprovecho para darle las gracias con cariño y mostrar el premio con orgullo:
Sunshine Award

La banda sonora de nuestras vidas: Cine

A nadie se le escapa que la música en el cine siempre tuvo una importancia capital, incluso antes de ser sonoro: fonógrafos, pianistas y hasta orquestas y coros fueron los encargados de, entre otras tareas, crear un ambiente adecuado que centrara la atención del público en lo que estaba sucediendo en la pantalla. En la actualidad, todos guardamos en la memoria grandes bandas sonoras y espectaculares números musicales, pero hoy no voy a escribir sobre ellos. Hoy voy a escribir sobre dos sencillas canciones que aparecen en dos clásicos. Pasarían desapercibidas en cualquier listado sobre música de cine, sí, es cierto, pero consiguen atrapar nuestra atención y hacernos sonreír como sólo pueden hacerlo los grandes.