
Seguramente mucha gente no conozca este novela, ya que cuando se habla de la Trilogía Medieval de Ana Mª Matute, la mayoría de las veces se hace referencia a Olvidado Rey Gudú y muy pocas se habla de las novelas La torre vigía y Aranmanoth -o se hace sólo de pasada-. Sobre Gudú, quizás la opinión mayoritaria sea que es un libro extraño, uno de esos libros que marcan cuando se leen: o gusta mucho o no gusta nada, grande en todos los sentidos de la palabra. Y, sin embargo, cuando se trata de esta Trilogía Medieval, yo siempre estoy más dispuesta a recomendar que se empiece por La torre vigía o Aranmanoth que por Gudú. Sobre todo, por La torre vigía. ;) Por muchos motivos, pero sobre todo porque, a pesar de ser una historia corta, o quizás precisamente en parte por eso, supone una buena introducción a los temas tratados por la autora, al lenguaje y a la atmósfera fantástica que se pueden encontrar en estos tres libros. Por lo que me he encontrado, me he llevado siempre la impresión de que Gudú puede abrumar a muchos con su forma de contar historias y su extensión si no se ha tomado un primer contacto con esta particular región del país de Fantasía, y es una pena. Su título y fama atrae al curioso, pero siempre es mejor empezar por cualquiera de los otros dos, probar un pequeño bocado -que no menor- y decidir si nos gusta o no. Y vaya si puede llegar a gustar.