
Hace poco, una conversación sobre películas japonesas de terror me hizo recordar cierta pesadilla recurrente que me visitaba de niña... Como no soy aficionada al género propiamente dicho, la charla derivó hasta centrarse en la figura de los
yurei (fantasmas japoneses); concretamente en los
onryo, los fantasmas vengativos que se han hecho tan conocidos en los últimos años. Aunque no se sepa prácticamente nada sobre el tema, si alguien ve la figura de una mujer pálida, vestida de blanco, de extraños ojos sin pupila y, sobre todo, con una larga cabellera negra...seguro que le suena de algo. De hecho, seguro que nombra la película
Ringu. Pues bien, sobre este tema, de alguna manera, yo también he cerrado un círculo.