El Corsario Negro

A veces hay historias que vuelven a nosotros años después casi por casualidad. Una de estas historias, para mí, es la del Ciclo de los Piratas de las Antillas, de Emilio Salgari. Gustándome como me gustaba de pequeña el cine de aventuras, cuando llegó la hora de los libros, fue imposible que pasara de largo ante algunos clásicos del género: así fue cómo di con El Corsario Negro.

El Corsario Negro era en realidad un noble italiano, Emilio di Roccanera, señor de Valpenta y de Ventimiglia, que había llegado a América junto a dos de sus hermanos, a los que se conocería como el Corsario Verde y el Corsario Rojo, para vengar la muerte del hermano mayor, caído en Flandes por la traición de un duque flamenco llamado Wan Guld. El villano de la novela era ahora gobernador de Maracaibo y había conseguido capturar y ejecutar ya a los dos hermanos menores cuando comienza la historia...Vamos, toda un clásico de aventuras de capa y espada que, si se leyó a la edad adecuada, es difícil de olvidar: los duelos, los abordajes, las tormentas, las expediciones a través de la selva (las explicaciones históricas y científicas que paran de golpe la acción son marca de la casa) y Carmaux y Wan Stiller, una pareja de secundarios de lujo. También me quedo con los detalles que se van descubriendo con los años: que Emilio di Roccanera es el alter ego de Emilio Salgari, que pudo ser marino y no fue, y que incluso Honorata de Wan Guld es una especie de homenaje a un antiguo amor...

Baobab

¿Quién no ha soñado de niño con este árbol? Es imposible resistirse a su aspecto, no se sabe bien si surgen de la tierra o de los sueños pero sus ramas siempre parecen querer hablar. Un libro tiene la culpa de que los descubriera y no, no fue El Principito. Al contrario que la mayoría de los niños conocí al baobab a través de un libro que no era ni de lejos para niños: Raíces, de Alex Haley.

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